Películas

Cine & TV >


Western >


El Bueno, el Malo y el Raro (2008)


     FICHA TÉCNICA
Título Original: Joheunnom nabbeunnom isanghannom
Género: Western, Acción
Dirección: Kim Jee-woon
Reparto: Song Kang-ho, Lee Byung-hun, Jung Woo-sung, Yoon Je-moon, Ryoo Seung-soo, Song Yeong-chang, Son Byeong-ho, Oh Dal-soo, Lee Cheong-ah, Kim Kwang-il, Ma Dong-seok, Son Jin-hwan, Park Gene-woo, Jo Kyeong-hoon, Kang Hyeon-joong, Lee Sung-min, Yeom Cheol-ho, Seo Seung-won, Jo Deok-jae, Hong Ki-joon, Kil Geum-seong, Yang Myeong-heon
Guión: Kim Jee-woon, Kim Min-suk
Producción: Kim Jee-woon, Choi Jae-Won
Fotografía: Hong Kyeong-pyo
Música: Dalparan, Jang Yeong-gyu
Nacionalidad: Corea del Sur
Año de estreno: 2008
Duración: 136 min

Valoración:

     ARGUMENTO

      En la Manchuria de los años treinta, un ladrón, un asesino y un cazarrecompensas compiten para hacerse con un mapa que señala un tesoro escondido mientras dan esquinazo a los bandidos chinos, el ejército japonés y la mafia coreana.


     TRAILER


     VALORACIÓN

      ¿Quién dice que el género western es solo cosa de Occidente? El cine surcoreano es uno de los mercados más en forma del mundo y cada año sorprenden con originales y sobre todo muy bien hechas propuestas. El Bueno, el Malo y el Raro, un western made in Asia, es sin duda una de ellas.

      ¿Y qué podemos esperar de un filme con este título? Pues un homenaje en toda regla al spaguetti western de toda la vida y a Sergio Leone en particular, así que para cualquier fan de este tipo de películas o incluso de Tarantino, que también bebe mucho del director italiano (y del cine asiático), El Bueno, el Malo y el Raro es una interesantísima opción para ver cómo se maneja un director surcoreano explorando este tipo de narrativa. Básicamente, es la carta de amor de Kim Jee-woon a este tipo de cine, y su admiración y respeto son palpables en cada segundo de metraje.

      La trama es sencilla y bastante lineal: tres personajes distintos, el bueno, el malo y el raro del título, andan detrás del mapa que les llevará hasta un tesoro escondido. Como en la cinta de Leone, dos de ellos formarán un extravagante pacto de ayudarse mútuamente a conseguir su objetivo y a esquivar al tercero, que tiene sus motivos para querer ir tras ellos además del mapa en sí. El director se guarda alguna sorpresilla bajo la manga que se desvela al final pero en general estamos ante una película que prima la acción por encima del guión, que es, como digo, nada complicado.

      La gran baza de este filme es cómo está rodada. Kim Jee-woon ya había desmostrado de sobras anteriormente su talento con películas como Dos Hermanas o A Bittersweet Life, y un par de años después también maravillaría con I Saw the Devil, y su trabajo tras las cámaras es impecable. La acción en todo momento está rodada de una forma magnífica, con unos movimientos de cámara dinámicos que pese a todas las cabriolas que hacen los personajes no marean ni confunden y que prácticamente podemos decir que hipnotizan. La genialísima escena inicial del tren es un ejemplo, aunque personalmente mi preferida es una de las escenas a mitad de película (si la habéis visto, la recordaréis por el hilarante momento de la escafandra) porque cuando el bueno se pone a saltar de un lado para otro valiéndose de cuerdas los giros que hace la cámara son espectaculares.

      El ritmo no llega a ser frenético pero no decae en ningún momento y las diferentes escenas de acción están lo suficientemente espaciadas como para esperarlas con ganas sin producir cansancio. Hasta llegar, por supuesto, a la escena más ambiciosa de la cinta, que es esa increíble persecución por el desierto a cuatro bandas en la que el raro trata de escapar de los bandidos chinos, el ejército japonés, la banda de rebeldes coreanos y del incansable cazarrecompensas que nunca se da por vencido. Simplemente genial. Solo por este momento la película ya vale todo su peso en oro.

      Kim Jee-woon se rodea de tres rostros bien conocidos del cine surcoreano para dar vida a sus tres personajes protagonistas. Song Kang-ho es el raro, y no hace falta decir que es una máquina porque este hombre siempre cumple. Su personaje es el alivio cómico y resulta descacharrante. Kang-ho siempre brilla en los momentos humorísticos y en esta película no es la excepción, por lo que muy probable el espectador estará de su parte antes que con los otros dos. En el papel del malo tenemos a un actor también muy solvente como es Lee Byung-hun, pero aunque está más que correcto, considero que su personaje va de más a menos a medida que avanza el metraje. Empieza siendo supermolón con su aire de asesino malvado e implacable, especialmente en la escena del tren, e incluso sus pintas son muy llamativas, pero cuanto más sale, más rídiculo se va volviendo y ya hacia el final la verdad es que pierde toda la gracia. Por último tenemos a Jung Woo-sung, un actor por el que siento debilidad, y a él le pasa al revés que el malo, ya que va de menos a más y aunque su personaje es el más simple de los tres, acaba por encandilar gracias a lo bien que se maneja en la acción pura. Sí que diría que tanto el bueno como el malo son demasiado jóvenes (y probablemente guapos) para sus respectivos papeles y que no hubiera ido mal ver a actores algo más maduros, pero no es algo que le reste valor al resultado final.

      Como es habitual en cintas de este género, la presencia femenina brilla por su ausencia. Apenas salen mujeres y las que lo hacen tienen papeles muy secundarios.

      El Bueno, el Malo y el Raro no es un ninguna obra maestra, pero es una película extremadamente entretenida dirigida por alguien que sabe lo que se hace y que enganchará por sus espectaculares escenas de acción y que cumple con creces lo que se propone, homenajear al western de toda la vida dándole su toque personal y simpático. Está editada tanto en DVD como en BD en España por Mediatres así que si le dais una oportunidad seguro que no os arrepentís.

      LO MEJOR: La escena de la persecución es oro puro.
      LO PEOR: Es una fiesta de salchichas, básicamente.