El Autobús del Amor

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El Autobús del Amor: Las Historias


TOMO 1

Primera Parada: En el Autobús

Shiho Ogawa acaba de mudarse de Tokio a Osaka, y para ir a su nuevo instituto, no le queda más remedio que coger el autobús, cosa que para ella supone un gran problema porque tiene tendencia a marearse. Pero, por suerte, ha descubierto un gran remedio para el mareo. Cada día a la misma hora, a través de la ventanilla ve pasar al mismo chico en bicicleta. Sin darse cuenta, los saludos y sonrisas de ese chico, Satoshi Matsumoto se convierten en su distracción diaria y la ayudan a olvidarse del mareo.

Shiho y Matsu no saben nada el uno del otro y aún así se gustan, pero, ¿serán capaces de traspasar la barrera de la ventanilla del autobús y hablar y conocerse como están deseando?



Segunda Parada: Romance Inocente

Keigo es uno de los chicos más populares del instituto y un ligón nato. Sabe exactamente lo que las chicas quieren y sabe exactamente cómo dárselo, así que se las lleva a todas de calle... excepto a una. Michiru Uchida, la empollona de clase, es una chica reservada y según corren los rumores, no soporta a Keigo por su carácter irresponsable. Como Keigo acaba de cortar con su anterior novia y busca una nueva distracción, decide que para pasar el rato intentará seducir a Uchida. Los dos cogen el mismo autobús para ir al instituto, así que seguro que hay muchas oportunidades para ello. Pero lo que no sabe Keigo es que Uchida no es una chica como los demás y que le va a romper todos los esquemas.


Tercera Parada: Perdida

Rena Uehara, con quince años, es una adolescente ejemplar para todo el mundo. Es educada y responsable, ayuda a su madre en la mayoría de tareas de casa ya que viven las dos solas, no da problemas... Pero si uno mira un poco más de cerca, se da cuenta de que Rena no es tan perfecta como aparenta. Además de fumar para paliar la ansiedad, Rena se siente tremendamente sola y lo único que desea es montarse en el autobús con Nishijima, su conductor favorito, e irse lejos, muy lejos.

Nishijima, además del conductor del autobús, es también el vecino de Rena, y es el único que parece ver la verdad de la chica, aunque muestre una indiferencia total ante sus pataletas de niña.

Cuarta y Quinta Paradas: Caminos Hacia el Futuro

Momo y Kai empezaron a salir juntos después de los exámenes de ingreso al instituto. Kai es un chico muy inteligente que se aplica mucho en los estudios, mientras que a Momo le cuesta entender las cosas, aunque, milagrosamente, consiguió entrar en el mismo instituto que Kai. Han pasado dos años y medio desde entonces, dos años y medio llenos de felicidad, como los viajes de ida y vuelta en autobús que hacían juntos para ir al instituto. Ahora ha llegado el momento de preparar los exámenes de ingreso a la universidad, y Momo recibe como un jarro de agua fría la noticia de que su novio tiene pensado irse a estudiar a Tokio. Momo está dispuesta a acompañarle sea como sea, pero, ¿qué planes para el futuro ha hecho Kai? ¿Está incluída su novia en esos planes?



TOMO 2

Sexta Parada: Objetos Perdidos

Ritsu, Kôtarô y Chiyo eran inseparables en el instituto después de que los tres se unieran a la radio del mismo para hacer todos los mediodías el programa Radio Almuerzo. Era el último año de instituto para Ritsu y Chiyo, y justo antes de la graduación, se pelearon y dejaron de hablarse. Poco después, Chiyo moría en un accidente y Ritsu todavía no ha sido capaz de perdonarse a sí misma. Ahora Ritsu es una estudiante universitaria distanciada de su pasado, pero un día recibe la llamada de Kôtarô, quien le dice que ha encontrado algo increíble en el autobús de camino al instituto: un antiguo guión del programa de radio escrito por Chiyo. Ritsu no es capaz ni siquiera de abrir ese guión, pero cuando al día siguiente Kôtarô la llama para decirle que ha perdido el guión, Ritsu se dará cuenta de lo importante que es para ella su recuerdo de aquella época...

Séptima Parada: High Tension Drive

A Miwa le gusta un chico de otro instituto que ve cada día en el autobús, Kosaka. Es muy guapo y sin que se diera cuenta, Miwa le hizo una foto con su móvil para poder admirarla y hablar de él con sus amigas, pero tiene tan mala pata que en uno de los viajes en el bus se le cae el móvil con la foto del chico en cuestión en pantalla y por supuesto es el propio Kosaka el que acaba con el móvil en las manos... Lo que tiene de guapo Kosaka lo tiene de desagradable, y encima Miwa no para de meter la pata enfrente de él, así que Miwa se lleva un gran desengaño cuando ve la auténtica personalidad del chico de sus sueños. Aunque quizá no esté todo perdido al fin y al cabo y Kosaka sea más majo de lo que parece a simple vista.



Octava Parada: Las Estrellas al Alba en el Carril Bus

Tsuyuki es una chica de lo más rara; aunque ya va a segundo de bachillerato, nunca se ha enamorado. Lo que le pasa a Tsuyuki es que es incapaz de sentir nada por nadie a no ser que haya contacto físico, y por ese motivo no para de meterse en líos con los chicos que quieren aprovecharse de ella. Después de una situación muy embarazosa con la novia de uno de esos chicos, sale en su ayuda Kubota, su compañero de trabajo. Cuando Tsuyuki le explica lo que le pasa, Kubota le propone en broma que intente enamorarse de él sin tocarlo. Tsuyuki decide que no es tan mala idea intentarlo, además Kubota es muy majo y cada día la acompaña a la parada del bus al salir del trabajo, pero hay algo que se interpone en el camino de los dos; Kubota está enamorado de una chica a la que no puede olvidar.



Novena Parada: Primer Amor

Yamada, el mejor amigo de Kosaka (séptima parada) tiene muy mala suerte en el amor, y no para de encadenar rechazo tras rechazo, por culpa de su manía de declararse en cuanto le empieza a hacer tilín una chica. Sin embargo, hay una chica a lo que todavía no se ha declarado; una chica a la que muchos días ve desde el bus, de pie en el puente peatonal, como un ángel que observa sus desdichas.

Decidiendo que esa chica es un mensaje del destino, se va a hablar con ella y entonces se lleva la sorpresa cuando descubre que ya la conoce: es Yûri, una antigua compañera de clase cuando eran pequeños con la que se llevaba muy bien. De pequeña Yûri llevaba el pelo corto, tenía una personalidad muy abierta y se comportaba casi como un chico, en cambio ahora lleva el pelo largo, falda y es muy femenina, por no decir que Yamada la encuentra guapísima. Yûri siempre fue la única chica a la que Yamada jamás pudo declararse, y aún hoy le es muy difícil hacerlo cuando descubre que si Yûri se ha vuelto tan femenina, ha sido para impresionar a Kitagawa, otro compañero de clase de cuando eran pequeños que es el chico que siempre le ha gustado.


TOMO 3

Décima Parada: El Cruce del Amor

Rika lleva tiempo enamorada de Mattsun (primera parada), y verlo en bicicleta cada mañana desde la ventanilla del autobús era su alegría diaria, hasta que se da cuenta de que ahora Mattsun saluda desde su bici a otra chica que no es ella, su novia. Encima, tiene que aguantar a Kurosaki, el presidente del consejo escolar que se lo pasa pipa burlándose de ella y metiendo el dedo en la llaga.

Es la época del festival estudiantil, Kurosaki propone visitar algún instituto que haya organizado ya el suyo y Mattsun propone visitar el de su chica, con muy mala baba Kurosaki obliga a Rika a ir con ellos, muy mala idea porque Rika termina viendo a Mattsun en actitud cariñosa con su novia y no le sienta nada bien. Pero para su sorpresa, es en ese momento cuando Kurosaki se muestra muy comprensivo y amable con ella, y será precisamente él la razón por la que Rika empiece a olvidar sus sentimientos por Mattsun.

Undécima Parada: Emotional Engine

Ai Kitazono, de 17 años, es una chica de lo más llamativa. Tiene buen cuerpo, una cara muy guapa y enseguida llama la atención, porque todo el mundo está convencido de que tiene un éxito total con el sexo contrario. Sus amigas la llaman "Doctora Amor" porque siempre les está aconsejando en temas amorosos. Pero la verdad es que las apariencias engañan, y Ai en realidad es una chica extremadamente tímida y vergonzosa que nunca ha salido con ningún chico y no tiene ni idea de cómo comportarse cuando tiene alguno delante.

A Ai le gusta Motomiya, un chico de un instituto privado con el que coincide en el autobús y que es un amor; es dulce, amable y considerado, todo lo contrario del tipo de chico que uno se imaginaría con Ai. Por una de esas casualidades Ai termina acompañando a Motomiya a una sala de conciertos y los dos chicos se hacen amigos, pero por una confusión Motomiya cree a Ai le gusta otro chico y ésta no sabe cómo decirle que en realidad es él quien le gusta.

Duodécima Parada: La Parada en la que Prometí Esperarte

Towako se acaba de declarar a Toono, pero ha recibido un rotundo rechazo. Toono es uno de los chicos más guapos del instituto y prácticamente todas las chicas están coladas por él, pero todas reciben la misma respuesta cuando se le declaran. Un día, pero, Toono le presta un diccionario de inglés y dentro Towako encuentra una interesante nota: "Towako, te estaré esperando a las cinco en la parada del barrio oeste, distrito uno". Ilusionada, Towako se presenta a la cita, pero Toono aparece horas después, cuando Towako ya se ha desmayado por culpa del frío.

Resulta que la nota no iba dirigida a ella, sino que era una antigua nota de la hermana del abuelo de Toono, que también se llamaba Towako. En los libros de su casa, Toono y Towako encuentran varias cartas de amor que Towako escribió a su enamorado, a quien estuvo esperando en la parada indicada para fugarse con él pero que jamás se presentó. Towako esperó a Kôsuke toda su vida en vano, pero nunca dejó de quererlo. Impresionada con la histora, Towako decide que deberían encontrar a Kôsuke y entregarle las cartas que escribió su amor para él, y consigue convencer a Toono para que la ayude.


TOMO 4

Decimotercera Parada: Entradas Agotadas

El viaje en aotubús para ir al instituto se ha convertido en un infierno para Aoi, y todo por culpa de Hiroto Kudô. Kudô es la gran estrella del equipo de béisbol del instituto y en las últimas semanas, después del torneo de verano, su club de fans ha crecido tanto que cada día en el bus se apelotonan alrededor de él haciendo que para Aoi, a la que Kudô le trae sin cuidado, se le haga un trayecto de pesadilla. Encima, para rematar, por culpa de un empujón con muy mala pata, termina tocando a Kudô en sus partes íntimas y ganándose el odio de todo el club de fans... Aoi decide plantarle cara a Kudô y pedirle que se responsabilice de la situación y de que le pida a esas chicas que le dejen tranquilo, pero con estupefacción descubre que Kudô es tan tímido que le cuesta mucho hablar con las chicas, así que Aoi decide convertirse en la guardaespaldas personal de Kudô y evitar que esas chicas se le acerquen, aunque eso signifique conocer mejor al chico y empezar a enamorarse de él.

Decimocuarta Parada: Paseos Nocturnos

Eimi Yoshioka es la chica más estudiosa, responsable y obediente de su clase, pero no esta sola ya que su compañero Tamaki es igual que ella. Eimi y Tamaki se llevan muy bien, y Eimi se pregunta si no habrá algo más entre ellos ya que para ella, que hablar con los chicos es tan difícil, le resulta sencillísimo relacionarse con Tamaki, seguramente por lo parecidos que son los dos.

Pero una noche en la que Eimi se equivoca de autobús y termina en un barrio no demasiado recomendable, se lleva la sorpresa de encontrarse a un Tamaki totalmente diferente al que conoce de clase. Fuma, se relaciona con malas compañías y trabaja en un bar nocturno, por no mencionar que no la trata precisamente con la amabilidad que suele hacer gala de día. Eimi está destrozada, pero aún así no es capaz de alejarse de Tamaki. ¿Cuál de los dos caras de Tamaki es la verdadera?


Decimoquinta Parada: Asientos Reservados para Mujeres

Rei nunca ha sido demasiado femenina. Es alta, tiene unos rasgos un poco masculinos y tampoco se esfuerza mucho en parecer más femenina, así que no tiene demasiado éxito con el sexo opuesto. También tiene la mala costumbre de quedarse dormida en el autobús, y en esta ocasión se ha quedado dormida encima del regazo de un tío imponente, Tôjô. Resulta que Tôjô es un profesor en prácticas que ayudará al equipo de baloncesto, del que Rei forma parte como ayudante, durante unos meses. Para Rei, conocer a Tôjô será algo totalmente nuevo, porque Tôjô es el único chico que la trata realmente como una chica... y esos sentimientos nuevos para Rei son algo que no está dispuesta a dejar escapar.

Fin de Trayecto: Llegando a la Última Parada

En su primer día de instituto, Hina conoció a Takecchi y a Eita, dos chicos con los que se hizo amiga enseguida pero que eran bastante diferentes. Takecchi era muy sociable y simpático, mientras que Eita era mucho más callado e introvertido. Al poco tiempo, Takecchi le pidió a Hina para salir y ésta aceptó, cambiando la dinámica del trío para siempre. Porque ya saliendo con Takecchi, descubrió un lado de Eita que no conocía y eso la intrigó tanto que empezó a tener sentimientos por él...

Tres años después, a punto de graduarse, Hina tiene una última oportunidad para hacer las cosas bien y para encontrar la felicidad que tanto se le ha resistido en todo este tiempo.