FANFIC DESTINY OF COLORS

Hyde realmente ha provocado un cambio en la manera de ver el mundo para Gackt...
¿Acaso no es hermoso comprender que podemos amar sin pedir nada a cambio?... tal vez... ... o tal vez es el sentimiento insensato que puede llevarnos a la perdición... ...

Capítulo 5: Pink

"Flores de cerezo, hechos de amor y dolor entre el invierno y la primavera"

Hyde


-Así que la amas... Bien puedo comprenderlo, puedo fingir que te creo... pero aún así, si la amas, si me olvidaste, si no significo nada para ti, dime, ¿por qué insistes en tener a la banda separada?... ... ¡Quiero que me des un solo motivo por el cual no quieres que L'Arc~en~Ciel regrese!...

-Bien... eso es lo que quieres, te lo diré entonces, te daré mi motivo... ¡Porque quiero que madures, que comprendas que aunque la banda sea importante en tu vida nunca podrá darte lo que necesitas para ser feliz!... Tienes que aprender a buscar la felicidad por ti mismo, en soledad, tienes que crecer y dejar de ser un niño malcriado...

-Tú no sabes nada sobre mi ahora, no sabes si he cambiado o no y aunque no lo creas sí he madurado, a golpes de dolor he aprendido, ahora soy un hombre diferente...

-Bien, entonces tal vez ya no necesitas la banda...

-Sí... la necesito, no te imaginas cuánto, porque a pesar de que sigo haciendo música me siento incompleto sin vosotros, siento que mis canciones y mi voz no tienen sentido, siento que mis canciones reflejan emociones y sentimientos que quedan inconclusos... yo... los quiero, los admiro... no sabes cuanto los admiro, como músicos y como personas. ¡Tet chan por favor vuelve con nosotros!... ...

Tet chan, sin querer le había llamado Tet chan, seguramente fue la pasión del momento, pero eso no le importaba ahora... Luego dirigió su mirada hacia él...

-Tetsuya pídeme lo que quieras, lo que sea, todo, yo haría cualquier cosa si me prometes que volveremos a tocar juntos...

-¿Cualquier cosa?... Ten más cuidado con lo que dices, aún eres demasiado impulsivo.

-Sí lo soy, pero estoy seguro de mis palabras... pídeme lo que quieras...

-Está bien... ... Puede que tú tengas razón... Hay algo que quiero... ... Quiero que me pruebes que ya no necesitas esconderte detrás de nadie para ser feliz... ... QUIERO QUE DEJES PARA SIEMPRE A MEGUMI OIISHI...

Finalmente Gackt decidió permanecer en la montaña la semana completa que había destinado a sus vacaciones, la ausencia de Hyde le había dado el espacio necesario para pensar con claridad, para repasar sus convicciones y calcular el peso real de su orgullo. El problema era que, al pensar con claridad repentinamente se estrellaba contra sus sentimientos, los cuales se negaban de forma violenta a abandonar a Hyde.

Al volver a Tokio se encontraba realmente confundido, se evadió de toda esa presión mediante su trabajo por un tiempo, pero aún así sabía que la única solución era ver de nuevo a Hyde y aclarar las cosas. Una tarde, mientras regresaba a su casa, supo que ése era el momento indicado. Sin pensarlo demasiado salió de la carretera para emprender otro rumbo, sin tener mayor control de sus actos se dirigió hacia el lugar en que Hyde solía trabajar, un gran edificio ubicado en las céntricas calles de Tokio, algo le decía que allí podría encontrarlo. Al llegar estacionó su auto, descendió de él y se quedó fumando justo en frente de la salida. De vez en cuando algunas personas que salían del edificio murmuraban frente a Gackt, preguntándose si realmente sería él quien estaba estacionado en ese lugar, encontrarse con una persona como Gackt, parado solo y perdiendo su tiempo no era algo habitual.

Su cigarrillo se consumía lentamente, mientras Hyde daba vueltas dentro del edificio teniendo múltiples reuniones de trabajo, el regreso de L'Arc~en~Ciel era un evento demasiado importante. De pronto algo le hizo mirar por el ventanal de aquel octavo piso, y sin poder creer lo que veía se encontró con la figura de Gackt, apoyado tranquilamente en su automóvil. Hyde se acercó al vidrio para confirmar lo que veía, definitivamente era él, vestido con un elegante traje y con un abrigo largo que le hacía inconfundible... pero qué estaba haciendo allí... claro... venia a buscarlo a él, pero...

-¿Por qué ha venido hasta aquí?, después de lo que yo he hecho, debe odiarme, seguramente está tan enojado que quiere matarme.

Pidió disculpas y rápidamente salió en busca de un ascensor. Los ascensores se demoraban demasiado, entonces bajó las escaleras, no podía pensar, le habría gustado ensayar un discurso para disculparse con Gackt, pero no se le ocurría nada... Entonces corrió, salió del edificio, una brisa fría envolvió todo su cuerpo, que quedó suspendido en la entrada. Gackt levantó la mirada, y pudo ver a Hyde parado al otro lado de la calle. Los autos cruzaban a toda velocidad entre ambos, pero el tiempo tenía un paso lento.

Los ojos de Hyde lucían algo tristes, había un brillo extraño en su mirada. La mirada de Gackt por el contrario era radical y fiera, como un animal que observa fijamente a su presa en la lejanía. Ese momento tuvo de pronto muchas dimensiones, muchos colores, pero Hyde avanzó, cruzó la calle con decisión, con fuerza, el frió viento movía su cabello y en un segundo se encontró frente a Gackt nuevamente. Era extraño cada reencuentro entre los dos, cada vez que se veían había algo que discutir, algo que perdonar o algo que olvidar pero aún así, siempre debían volver a verse.

Por un momento Gackt sintió ganas de golpearlo, de tomarlo y sacudir a ese pequeño hombre que tenia en frente, de decirle que dejara de comportarse como un idiota, que lo odiaba y que ya lo había olvidado, pero... no podía...

Hyde extendió su mano, para saludarlo, extendió su mano frágil y pequeña, Gackt pensó que a pesar de todo se comportaba como un caballero, pero eso no era lo que él quería.

-Hyde, dime.. ¿Qué sientes por mi?

-Gackt, yo... lamento lo que...

-No me digas nada más y sólo responde.

Hyde se sentía intimidado, su voz era demasiado afilada, seca, al parecer de verdad estaba enojado.

-¡Vamos habla Hyde, acaso crees que tengo toda la vida para estar parado frente a este estúpido edificio, crees que estaré esperándote para siempre, pues no! Dime qué sientes por mí y piénsalo bien, porque tal vez sea lo último que desee escuchar de tu boca.

Los ojos de Gackt ardían, Hyde vaciló un instante, en realidad jamás se había hecho esa pregunta, ¿qué sentía por Gackt?, él siempre lo hacía sentir bien, cuando estaban juntos se sentía muy feliz, cómodo y consentido como un niño pequeño y pensar en Gackt cuando estaba triste simplemente le hacía sonreír. Recordó aquellos días en la nieve, la noche en el bar, donde Gackt sufrió una crisis de celos a causa de Megumi y Tetchan... ... pero su cabeza no era capaz de procesarlo todo..., ¿qué sentía por Gackt...?

-Eeeee... yo... no lo sé...

-¡No lo sabes, estupendo!... Yo te amo, te confieso que te amo en una noche estrellada, escribo toda una película para lograr que estés conmigo aunque sea como compañeros, incluso compongo una canción para ti... y tú... no lo sabes... bien creo que no hay más que hablar... ADIÓS.

Ese adiós se hundió en el corazón de Hyde como el más frió puñal, por un instante sintió que revivía la despedida de Tetchan y su adiós apresurado, sintió que estaba encerrado en una rueda cruel que nunca dejaría de girar. Sus ojos estallaron en lágrimas, Hyde pequeño llorando en el medio de esos edificios gigantes, pequeño, infinitamente pequeño, indefenso ante los sentimientos, ante la culpa de alejar de él a todos quienes realmente le amaban.

Gackt se alejó, subió a su auto, colocó la llave para encenderlo. Y aunque la pena de Hyde no podía serle indiferente, aún así quería dejarlo allí, dejarlo llorar solo como él lo había hecho aquella tarde en el hotel cuando Hyde lo dejó. Sin embargo no podía, por algún motivo que le parecía irracional y vergonzoso, no podía dejarlo allí solo, llorando como un niño pequeño. Entonces, se bajó de su auto y se paró frente a Hyde.

-¿Y ahora porque lloras?

Le preguntó en un tono serio, como intentando provocar en Hyde una reacción de dignidad.

-¡Eres un hombre de negocios, un hombre adulto, no puedes llorar aquí frente a tu propio trabajo! ¡No te das cuenta que debe verse ridículo!

Hyde trató de secar sus lágrimas, pero no podía dejar de llorar.

-Perdón Gackt chan... te quiero, eres importante para mí, eres mi amigo, un amigo que no quiero perder... no te enojes conmigo, no me dejes tú también...

Hyde seguía llorando de una manera incomprensible para Gackt, él jamás habría hecho algo así, pero sabía que eran muy diferentes y en eso, en eso radicaba la magia que había entre los dos. Gackt lo tomó con fuerza, lo acercó a su pecho, conteniendo de algún modo su inmenso llanto. Hyde era demasiado niño a pesar de su edad, pero por suerte o desgracia, Gackt se había enamorado de él tal como era. Entonces lo consoló durante un largo rato y luego le dijo con cariño.

-No voy a dejarte. Eres el tonto más grande de todo Japón, que dirían tus fans si te vieran llorar así.

-¡Gackt chan... estoy triste...!

-Ya... ...puedes llorar si quieres...después de todo, ya manchaste mi traje preferido...

-Gackt chan, tenía que hablar con él, tenía que hacerlo, sé que fui un grosero al dejarte, pero no pensé en nada, nunca pienso mucho, perdóname...

-Basta de perdones, no quiero saber más, eso es parte de tu privacidad...

-Quería que lo supieras, quiero que sepas que confio en ti...

Seguían abrazados en medio de la ciudad oscura, de pronto el invierno mostró su presencia y comenzó a llover, las nubes dejaban caer el agua que lavaba lentamente sus sentimientos y sus culpas. Gackt levantó el rostro lloroso de Hyde, luego le sonrió. Ambos se estaban mojando, pero eso era lo menos importante.

-Gackt, ¿todavía quieres estar conmigo?... a pesar de todo...

-Mmmm... creo... que sólo si dejas de llorar como una niña... me estás avergonzando... me quedaré contigo si prometes no llorar más...

-¿De verdad?...

-Sí... tienes mi palabra.

Hyde sonrió también, su cara pequeña en la oscuridad de la ciudad era tan bonita, que todo se llenaba de luz para Gackt, qué importaba todo lo demás, él le hacia olvidar incluso su propia tristeza y sus propios resentimientos, realmente ahora comprendía el ínfimo peso del orgullo al lado del peso del amor, un segundo a su lado bastaba para hacer que todo naciera en sus ojos nuevamente. La lluvia inundó todo ese día, todas las calles estaban frías menos... ese pequeño lugar y ese pequeño segundo... ...

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El tiempo transcurría rápido y Gackt sentía que estaba caminando hacia su propia perdición, pero no podía evitarlo, sabía que tal vez Hyde jamás sería totalmente suyo como anhelaba secretamente, pero a la vez no podía escapar de esas noches de invierno frías, pero en sus brazos. Sabía en su interior que todas esas canciones que Hyde escribía constantemente en su cuaderno de trabajo y que guardaba tan celosamente eran todas dedicadas a un solo hombre, Tetsuya Ogawua. El tiempo corría y entre trabajo, música y la compañía de Hyde pronto llegaría la primavera.

Hyde estaba trabajando nuevamente con su banda, Gackt también se dedicaba al trabajo de manera intensa, se sentía lleno de vida, lleno de fuerza y de inspiración. Sin embargo en aquellos momentos en que las estrellas de la música ya no brillan, cuando vuelven a sus casas cansados y con ganas de hablar con alguien, Gackt y Hyde sabían que bastaba una llamada para encontrarse.

Encontrarse con Gackt era sencillo para Hyde, ya que éste siempre parecía leer su mente y entregarle justamente lo que él necesitaba, compañía, apoyo, cariño o pasión, Gackt era la clase de hombre que sabe conquistar y sus pequeños detalles tenían a Hyde encantado. Con quien no era fácil encontrarse era con Tetsu, Hyde sentía su rechazo constantemente, su trato frío, demasiado profesional lo consumía poco a poco. Él sabía que pensar en tener una relación amorosa con Tetsu nuevamente era imposible y no era eso lo que más extrañaba, sino su amistad, ese cariño incondicional y cálido, que ni Gackt sabía entregarle. Los días de trabajo dejaban a Hyde muy cansado, trataba de dar lo mejor de él, quería demostrarle a Tetsu cuanto amaba a L'Arc~en~Ciel.

A veces se quedaba trabajando solo, se quedaba pensando en qué cosas podría incorporar en su interpretación para hacerla perfecta, pronto tendrían que grabar y quería que este disco reflejara al publico la fuerza naciente de su frágil corazón. Entonces sin que nadie le observara, cantaba, cantaba solitario esas letras hermosas cargadas de sentimientos hacia Tetsu, alejaba la realidad de su vida, olvidaba incluso la existencia de Gackt y cantaba con fuerza solamente para Tetsu, sufriendo nuevamente por un momento y fuera de lo que existía de verdad para él, se entregaba al dolor de saber que nunca más estaría junto a su antiguo y gran amor.

"Quiero quedarme dormido y seguir soñando
Las hojas muertas que bailan en ese viento,
se juntan en mi corazón.
Tú nunca te marchas
Deja de detenerme,
todo va a ser diferente de aquí en adelante"
(Time goes on)


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Una noche como cualquiera en Japón, una jovencita regresa a casa bastante más tarde de lo habitual, al cruzar la calle deprisa se distrae mirando un auto muy moderno que espera el cambio de luz. Pero su sorpresa es mayor cuando nota que la persona que conduce este auto es ni más ni menos que su ídolo musical, Hyde. Por un minuto sintió que su dicha no tenía fin, estaba ahí tan cerca de ella, no podía creerlo, se lo contaría a todas sus amigas. Pero esta felicidad se vio empañada por la angustia que siente alguien que realmente ama a otro, al saber que sufre...

-¿Qué le ocurre a Hyde?, hay algo en sus ojos... son lagrimas... ¿Por qué lloras mi querido Hyde?... ...

La reunión había sido bastante agradable en general, se habían reunido en casa de Tetsuya y habían conversado mucho acerca de la grabación, habían hablado acerca de la nueva tecnología con que contaría esta nueva producción y del impacto que esto causaría en los fans. Tetsu además había retado a Ken chan como a un niño, por fumar constantemente en las grabaciones.

-¿Hasta cuando Ken chan?, quieres matarnos a todos, piensa en mis pulmones ya que los tuyos te son indiferentes.

-Tetsu la vida es para vivir, no me culpes por cultivar algún que otro vicio... ja ja ja...

-Claro, son todos unos inconscientes... Yuki tú también eres culpable, Ken te ha llevado por el mal camino, vaya amiguitos que tengo...

Hyde se había divertido mucho escuchando este tipo de discusiones tontas, le recordaban los viejos tiempos, cuando Tetsu aún lo quería y podían reír sin preocupaciones.

Aún entre bromas trabajaron intensamente, Hyde no dejaba de sorprenderse con el genio creativo de los chicos, esto era precisamente lo que necesitaba, impregnarse del trabajo único que su banda era capaz de lograr. "Smile", qué gran disco sería aquel. En un momento casi al final de la jornada Hyde se sintió nervioso, quería despedirse de Tetsu de una manera cortés, darle a entender que el gesto de invitarlos a su casa había sido algo muy bonito e importante para él. Entonces se levantó y entró al baño, quería estar solo para pensar un segundo. Al salir descubrió con sorpresa que ni Ken ni Yuki estaban ahí todavía, al parecer se había demorado tanto en el baño que ellos se habían ido, sintió que moría indefinidamente de nervios.

Tetsu se encontraba sentado en su sillón, un precioso sofá blanco, estaba leyendo algunas notas que había tomado durante la reunión, Hyde no podía evitar pensar que ese color le quedaba muy bien a Tetsu, que era el marco perfecto para su inocencia. A la vez se sentía incapaz de acercarse y despedirse, pero no podía quedarse encerrado en el baño toda su vida. Finalmente caminó muy despacio, sin poder evitar dirigir su mirada conflictuada hacia Tetchan.

-Hyde, ya estás aquí, los chicos se han ido ya, al parecer Ken y Yuki tenían algo que atender, es por eso que se han ido deprisa, me pidieron que los despidiera de ti.

-No hay problema, de todas formas yo también ya me iba.

-Hyde, sé que debes tener compromisos, pero siéntate un minuto.

Hyde sentía que su estómago daba vueltas.

-Me siento sobre un carrusel, Blurry eyes, noooo, me siento cada vez peor -pensó-.

-Hyde no seas tímido, siéntate mira, es mi sillón nuevo, ¿es bonito verdad?.

-Sí,... es... etooo... un sillón con clase...

¡Con clase!, qué estaba diciendo, estaba loco, ya no sabía ni lo que hablaba.

- Solamente quería decirte que me has sorprendido, realmente estás cambiando, he visto como te esfuerzas, la seriedad con que estás tomando la grabación del nuevo disco, realmente lo estás haciendo muy bien.

Hyde no sabía como interpretar esas palabras, pero aún así se sintió muy contento, Tetchan reconocía su esfuerzo, eso era lo importante.

-Gracias.

-No me des las gracias, sólo quería que supieras que...

Tetsu vaciló un momento...

-Bueno, que me interesa que el grupo trabaje lo mejor posible.

Hyde sabía lo que Tetsu había pensado, sabía que él de una u otra forma aún le interesaba.

-Bueno Tetsuya es mejor que yo me vaya, ya es tarde, gracias por invitarme, ha sido genial trabajar así de nuevo.

-Claro que sí, te acompaño.

Tetsu lo acompañó hasta la puerta, Hyde se sentía demasiado nervioso, no habían estado en esa casa desde ese día horrible en que todo terminó. Hyde se volvió para despedirse de Tetsu.

-Buenas noches Tet...

Algo había impedido a Hyde seguir hablando, sin querer había visto el brillo en los ojos de Tetsuya...

-¿Qué pasa Tetsu, te sientes mal?

-No... es mejor que te vayas ya...

Hyde se sentía culpable, era obvio, Tetsu estaba triste por su culpa.

-Tetsu yo...

Tetsu reaccionó de forma inesperada, sin pensarlo abrazó a Hyde, lo envolvió en sus brazos con fuerza, apretando su cuerpo como si quisiera detenerlo por siempre. Habían estado trabajando juntos varios meses y él casi ni le dirigía la palabra, pero esa noche toda esa emoción contenida había estallado.

-Cuídate mucho, cuídate Hyde, no dejes que nada malo te pase, no dejes que te hagan daño, júralo.

¿Por qué le decía eso, acaso lo decía por Gackt?

-Hyde ten cuidado con ese hombre, bueno. Yo solamente quiero que seas feliz.

Ahora lo comprendía todo, de alguna forma Tetsu se había enterado de su relación con Gackt y... sí... estaba preocupado por él.

-Tranquilo Tetsu, él nunca me haría nada malo, créeme no es tan malo como se ve, es serio, pero es una buena persona, una persona maravillosa.

Hyde sonrió y se alejó lentamente, no sabía que más decir así que solo se fue. Mientras Tetsu permanecía en la entrada de su casa dudando de todo, sentía que ya no podía protegerlo, aunque quisiera ahora ya nada tenía que ver con Hyde.

"Aunque nos abracemos y nos abracemos, no podría leer tu corazón
He comprendido que duermo en la profundidad de tu rostro sonriente"
(TIGHTROPE)

Tetsu comprendió que Hyde sin quererlo había conseguido guardar sus sentimientos por él en un lugar de su ser donde no pudieran dañarlo, eso le permitía querer a otra persona. Aún así en la profundidad del alma de Tetsuya aún vivía ese cariño, ese sentimiento que buscaba preservar a Hyde de todo lo malo, protegerlo como a un ángel de la maldad de las personas, y al verlo subir a su auto y alejarse, el frió en su corazón se hizo aún mayor.

Hyde condujo hasta la casa de Gackt, necesitaba verle, necesitaba sentir su abrazo acogedor, sentir la paz de saber que él si lo amaba. Gackt se sintió desconcertado, se había encontrado con un Hyde desecho frente a su puerta. Una vez que Gackt lo dejó entrar, éste lo abrazó y lloró en sus brazos, lloró mucho tiempo, perdido como un niño asustado por una horrible pesadilla. Gackt no hizo preguntas, solamente dejó que llorara, él sabia muy bien que le provocaba esta pena inmensa, pero no era el momento de hablar, Hyde dejó fluir la tristeza hasta que finalmente se quedo dormido.

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Los cerezos en flor con su onírico rosa pálido cubrían el extenso parque en la ciudad de Tokio, y allí, bajo los árboles que aparentan la inocencia, se encontraba un hombre para quien esta palabra es un mito, Gackt. El cambio de las estaciones se había transformado lentamente en el anuncio de los cambios en el corazón de Gackt. La llegada de la primavera había traído mayor seguridad a sus sentimientos, pero el miedo de que Hyde siguiera amando a Tetsuya nunca se alejaba. Hoy sin embargo todo era diferente, ya no habría intermediarios, serían sólo él y Tetsuya, hoy podría decirle todo lo que pensaba. Estaba ansioso, ansioso de hablar con él, de analizar su mirada, sus movimientos, quería conocerlo en persona, saber qué era lo que atraía a Hyde, porque sinceramente no lo comprendía aún. Ya casi era la hora acordada, justamente a las cuatro de la tarde se encontraría frente a frente con Tetsuya Ogawua.

El tiempo cruzó lento entre los cerezos, las flores parecían cubrir el mundo cuando justo a la hora señalada Tetsu apareció como una sombra. Sabía que su petición le había molestado, ya que en un comienzo se negó rotundamente a este encuentro, pero también sabía que la curiosidad era un sentimiento mutuo, que también Tetsuya quería conocer al hombre que tenia a Hyde. Gackt sonrió, le extrañaba ver a Tetsu vestido de manera formal.

-Esto debe parecerle una ocasión solemne -pensó-.

Tetsu se acercó con cautela, la figura imponente de Gackt le hacía sentir algo desconocido. La verdad este tipo no le agradaba en lo más mínimo, siempre tan presumido, con esos trajes caros que a él le parecían francamente aburridos. Estaba harto de su cara, de encontrarlo fuera esperando a Hyde.

-Siempre lo esta persiguiendo -pensó-, debe ser un celoso maniático.

Mientras se aproximaba no podía evitar pensar que era él, precisamente quien compartía la vida de Hyde, la nueva persona especial.

-Bien... me parece que he sido puntual.

-Muy puntual.

-Es extraño, pero aún no entiendo qué es lo que quieres decirme.

-Es obvio el motivo que nos reúne Tetsuya, quien se extraña soy yo, es natural que me interese conversar contigo. Es Hyde, él me preocupa, para mí su tranquilidad es muy importante y sé que mantener una buena relación contigo es parte de ello... Él es...

Tetsu interrumpió.

-Está bien, comprendo, pero tú debes saber mejor que nadie que mi relación con él es solamente de trabajo, algo profesional.

-¿Profesional, a qué llamas profesional?, déjame decirte algo, realmente creo que tu preocupación por Hyde es legítima, no tienes por que confiar en alguien que no conoces como yo.

Tetsu comprendía que Gackt se había enterado de su conversación con Hyde, de su petición hacia él, de su preocupación debido a la desconfianza que Gackt le inspiraba.

-Si cualquier otro amigo de Hyde le pidiera que se cuidara casi me alegraría, pero tú, no. Sé lo que pasa Tetsuya, no puede ocultarse por siempre el fuego en los ojos. Imagino lo difícil que debe resultar estar cerca de él y no desearlo... pero ahora él es mío.

-Tuyo, no hables de Hyde como si fuera un objeto.

-Qué tierno... ya veo que te has suavizado bastante, un par de meses trabajando con él y ya lo defiendes incluso de mis palabras.

-No yo sólo...

-Sí lo defiendes, pero te equivocas, él no necesita defensa contra mi, porque yo... ... LO AMO. Lo amo y pretendo cuidarlo y hacerlo feliz. Bueno supongo que puedes entenderlo después de todo tú también tienes una novia, ¿cómo se llama?... Ah sí,... Kaori, creo que ella no se alegraría de saber que te preocupas tanto por Hyde, menos después de lo que hubo entre ustedes. Lo mejor es que su relación se transforme en algo... aún más profesional, me comprendes, cierto.

Las flores caían en forma constante en ese segundo, y aunque el rosa era uno de los colores preferidos de Tetsu, en ese momento se le volvía demasiado confuso, todo, las palabras, la situación, más aún sus propios sentimientos. Levantó la mirada, su cabello azotado por la brisa de primavera entre las flores le entregaba un aspecto mágico. Gackt sin embargo estaba lleno de realidad. Finalmente Tetsu respondió.

-Sí...

-Perfecto

-Es mejor que yo me vaya, esta discusión no tiene sentido.

-Espera antes de que te vayas, ¿me concederías una pregunta?

-Dime.

-¿Cómo conseguiste que dejara a Megumi?

Tetsu no lo sabía, pero Gackt se lo había pedido a Hyde sin ningún resultado. El hecho de que decidiera dejarla por petición de Tetsu no dejaba de provocar en él un enojo terrible, otra de esas manifestaciones de envidia.

-¿Megumi?, eso no tiene importancia, yo solamente le di a Hyde el empujón que necesitaba para alejarse de ella y buscar su propia felicidad. Desde el comienzo pensé que se había acercado a Megumi para protegerse, para no enfrentarse a si mismo. Creo que quería demostrar que era un hombre correcto o algo así. Pero bueno, tú debes conocerlo bien, debo estarte aburriendo con mis comentarios.

Gackt sabía que difícilmente llegaría a conocer a Hyde como Tetsuya, aunque le doliera en el corazón, este hombre era parte fundamental en la vida de Hyde.

-Por supuesto que le conozco, aunque ciertamente aún me quedan sorpresas por descubrir. No tengas más cuidado, él ya no está solo, yo le cuidaré. Tú ya tuviste tu oportunidad y lamentablemente...

El tono de voz era irónico. Gackt se reía de la traición que casi había destruido a Tetsuya.

-Lamentablemente... no pudo ser. Buenas tardes Tetsuya.

Gackt se alejó, confuso y algo triste, pero seguro de que había hecho contacto con una herida profunda en el corazón de Tetsu, tal vez no había sido una conversación muy intensa en apariencia, pero le había afectado lo suficiente para mantenerlo lejos de Hyde. Por alguna razón macabra aquello le hacía sonreír.

Tetsuya se quedó solo, perdido entre las flores que caían, perdido entre la nube de recuerdos que este encuentro trajo a su memoria. De súbito miro una flor que caía, y al tocar ésta el suelo, emergió el recuerdo de la sonrisa que se había propuesto eliminar de su mente, la sonrisa de Hyde. Todos los momentos vividos con Hyde se precipitaron en su mente, esos juegos de juventud, los sentimientos inolvidables que les ayudaron a crecer, no sólo como artistas, sino también como personas. De pronto sintió cuánto lo había extrañado...

-¡Tanto, ha sido tanto!... mi ave indefensa... estás tan lejos de mi corazón ahora...

Su imagen infantil, su cabello largo llevado por el viento, su sonrisa entre la melodía de "Secret sing" y de tantas otras canciones que a golpes de esfuerzo, habían cobrado vida entre sus manos y la bella voz de Hyde... Entonces como antes sintió consuelo, sintió que el rosa de la primavera volvía a sonreírle... y tuvo el valor para volver a casa.

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Al día siguiente Tetsuya retomó su actitud fría con Hyde, quien sabía que aquel abrazo de la otra noche no había sido más que una burla del destino, una manera de revivir sus heridas. Hyde se quedó junto a Gackt aquella noche. Su cuerpo perfecto le hacia olvidar el sabor de la indiferencia que Tetchan dejaba en él. Quería envolverse en los fuertes brazos de ese príncipe, sentir que sus besos lavaban lentamente todos los malos recuerdos. Finalmente al sentirse seguro en sus brazos, luego de entregarse a él por completo concilió el sueño tranquilo. Gackt por el contrario no podía dormir esa noche, se quedó junto a Hyde perdido en la oscuridad. De pronto el fuego en su pecho ardió con mayor intensidad, al mirar su bello rostro dormido sintió furia, un deseo incontenible de destruir todos aquellos obstáculos que los separaban.

-¿Por qué Hyde?, por qué no puedes ser realmente mío. Ahora tengo tu cuerpo, pero sé que tu alma, aquella parte infantil... ... la rosa de tu corazón, sigue buscándolo a él, a Tetsuya... Y... tanto te amo, tan dolorosamente, que esto se torna insoportable...

La noche era oscura, pero el brillo de la luna se colaba por su ventana de manera fugaz, el dormido rostro de Hyde resplandecía con inocencia, su sueño era profundo, Gackt sentía que casi no estaba presente. Se atrevió entonces a romper sus propias barreras, acercó su mano a su rostro suavemente y le acarició, lo amaba, TANTO LO AMABA QUE NO PODÍA ENTENDERLO, él, el hombre de mente clara, el hombre seguro, no comprendía porque podía amar tanto a ese pequeño ser. Recorrió lentamente la suavidad infinita de su rostro... con amor, como nunca lo había hecho antes, ya que se habría sentido avergonzado, el silencio de la noche sin embargo le liberaba de todas las caretas y le permitía aceptar cuanto era capaz de querer y de sentir.

Gackt acercó sus dedos a los labios de Hyde, eran pequeños y frágiles, como él, pero de ellos emanaba una atracción tan fuerte que Gackt se sentía perdido, la dulce trampa de aquel hombre que le había cautivado desde el primer momento.

-Debí haberles hecho caso, debí haberme quedado en mi camarín aquella noche.

Sentía una tristeza inmensa al recordar aquel momento en el balcón, al recordar ese segundo hace ya tantos años, el momento lleno de belleza en que cayó presa del destino.

-Eras tan bello Hyde, tan hermoso, no existe otra palabra para describirte, vestido de blanco y bañado por la luz de la luna... pero entonces como hoy no podías ni puedes pertenecerme... ¿Por qué?, si te recuerdo a cada momento, no lo entiendo ni quiero hacerlo, quiero seguir peleando contra todo, quiero dejar mi propia paz por buscarte, si tan sólo pudiera decírtelo...

El rostro de Hyde se hacía casi una ilusión que cada vez se volvió más borrosa entre las lagrimas de Gackt, sus lágrimas rodaron por sus mejillas, por su rostro lleno de tristeza, de frustración... de aquel terrible sentimiento al que puede arrastrarnos el amor.

El tiempo corrió veloz, la grabación de "Smile", al fin había concluído. Era el último día de trabajo para Hyde y por suerte Gackt también disponía de tiempo libre ese fin de semana, así que decidió ir a recogerlo al trabajo. Era viernes y la ciudad de Tokio parecía demasiado agitada, Gackt bajó al estacionamiento privado del recinto en donde solía esperar a Hyde. De pronto entre los autos distinguió a Tetsu, estaba subiendo a su automóvil, su rostro parecía algo molesto. Gackt le observó en silencio, pero aún así, como presintiendo su presencia en la lejanía Tetsuya le dirigió una mirada. Esta mirada repentina sorprendió a Gackt, quien permaneció quieto sin hacer gesto alguno. Luego Tetsuya subió a su auto, apoyó ambas manos en el volante y luego apoyó también su cabeza en éste, la dejo caer como rendido, como si estuviera ya demasiado cansado, pero, ¿de qué?... Esta pregunta se alojó en la mente de Gackt, quien luego se distrajo ante las risas de dos personas, eran Ken y Yuki que llegaban, venían bromeando de manera infantil. Ellos, después de despedirse salieron del estacionamiento en sus respectivos coches, finalmente Tetsuya también se retiró, Gackt se preguntaba por qué Hyde tardaba tanto en salir.

Un minuto más tarde la espera había terminado, Hyde apareció, su rostro tenía una expresión algo confusa, pero al ver a Gackt, su cara se iluminó con una hermosa sonrisa. Caminó hacia él, pero no se acercó demasiado, se quedó frente a Gackt, apoyado en el auto de éste sin decir nada, sonriendo de forma traviesa. Gackt ya estaba acostumbrado a esos juegos traviesos de Hyde, quien a pesar de su edad se comportaba siempre como un jovencito.

-¿Qué haces?

-Estoy esperando que vengas a saludarme.

-Pero... qué consentido eres, deberías saludarme tú, yo he venido a recogerte.

-¡No, ven tú Gacktchan!

Hyde llamó a Gackt con el gesto con que se llama a un gatito, éste, seducido por su mirada juguetona rápidamente accedió, no podía resistir su ternura, así que lo saludó con un gran beso.

-Ya basta de saludos, ven conmigo.

Esa noche Hyde y Gackt salieron a beber una copa, fue en ese lugar, en el pequeño bar que siempre los acogía, donde Gackt tuvo una maravillosa idea...

-Sabes, Hyde, este fin de semana hay un lugar donde me gustaría ir y en realidad me gustaría mucho que me acompañaras, estoy seguro que será muy divertido. Al principio Hyde lo dudó, después de todo su último viaje juntos había terminado en toda una tragedia, pero tal vez no sería una mala idea pasar un tiempo juntos, después de todo este último periodo había sido de trabajo intenso y pronto sería aún peor, ya que comenzaría el "Tour Smile". Finalmente accedió, algo inseguro, claro que esta inseguridad desapareció cuando Gackt comenzó a contarle acerca del lugar que visitarían.

-Maebashi Tanabata Matsuri... Sí Hyde, iremos a la "Fiesta de las estrellas de Maebashi". Esto te va a encantar.

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Todo era maravilloso, los colores de la primavera inundaban el ambiente, los aromas y la frescura de la naturaleza se respiraban por todas partes. Eso sumado al ambiente de fiesta hacía del lugar algo genial y novedoso para Hyde, quien disfrutaba de los juegos instalados en el lugar como un niño.

-¡Gackt chan... ¡esto es genial!

-No me grites Gackt chan, quieres que todos se enteren que estamos aquí, por algo estamos disfrazados, la idea es estar de incógnito.

Hyde y Gackt llevaban, al igual que todo el mundo en el lugar, trajes típicos japoneses. Hyde estaba vestido de un lindo color azul y Gackt de negro. Ambos llevaban el cabello muy peinado y unos anteojos gruesos, seguramente con la idea de pasar desapercibidos. La verdad es que aunque la gente no los reconocía como los cantantes famosos que eran, sí llamaban poderosamente la atención de las chicas del lugar, al parecer esos tontos anteojos les daban un toque tierno a ese par de chicos guapos.

El lugar era maravilloso y sorprendente, un sitio inundado de magia. La fiesta de Tanabata de Maebashi se realiza en un período de cuatro días, a mediados de julio. Ferias llenas de productos tradicionales y juegos típicos están por todas partes, sobre todo cerca de los hermosos templos de la ciudad.

-Mira... mmm...

Hyde susurró...

-Mira Gackt... jejeje... Es ese juego en que se atrapan peces dorados... juguemos, por favor... vamos a intentarlo...

El juego resultó bastante frustrante para Hyde ya que después de muchísimos intentos y un par de golpes en el agua que lo dejaron todo mojado, no atrapó ni un solo pescadito. Gackt por el contrario atrapó muchos, eran tantos que Hyde no podía llevarlos todos.

-Mmmm... por qué... has hacho trampa, no es posible que yo no atrapara ninguno.

Estaba oscureciendo en la ciudad, había sido un día lleno de diversión, Gackt y Hyde decidieron terminar esta jornada en un lugar muy especial, estaban subiendo hacia uno de los principales templos de la zona. Las escaleras eran larguísimas, pero la vista del mar era maravillosa, Gackt se sentía extasiado con la brisa fresca, el aroma dulce de los cerezos, y la compañía de su amado Hyde. De pronto Hyde se detuvo y se sentó en medio de la escalera.

-¡Ayyyy... Gackt chan me duele el estomago!...

El rostro inocente de Hyde le hacía parecer un niño pequeño.

-Ahora te arrepientes de haber comido ese plato enorme de ramen con miso, te dije que era demasiado.

-No se por qué me sucede esto, es una maldición, me duele mucho, yo siempre como ramen, es una de mis comidas favoritas... ¡Gackt chan haz que pare!

-Cómo quieres que yo detenga tu dolor de estómago, te lo mereces por ser un pequeño glotón, nadie lo pensaría al verte tan delgado.

Gackt se reía de las caras de dolor de Hyde, éste intentaba golpearlo, pero el dolor no le dejaba moverse tan rápido. Era enternecedor verlos jugar en medio de esa escalera mientras la noche caía sobre Maebashi...

-Hyde, ¿sabes qué se celebra en esta fiesta?

-La verdad, no lo se, pero es todo muy bonito, me gusta ver todo lleno de colores, sentir a la gente feliz.

-Te lo contaré entonces.

El rostro de Gackt era hermoso, en sus ojos podía distinguirse el reflejo del mar. Hyde se sintió envuelto por esa voz profunda que relataba una vieja historia.

-La leyenda cuenta que la estrella Vega y su amante Altair, que están separados uno del otro por el Amano-gawa (El río celestial) durante todo el año, pueden encontrarse sólo una vez, en la noche del 7 de julio. Esta noche Hyde, solamente esta noche pueden encontrarse y aun así su amor es eterno.

Hyde sintió que su corazón se estremecía, de pronto la noche tenía un nuevo brillo junto a su querido Gackt. Él era una persona diferente, demasiado diferente de Tetsu, misterioso, tan fuerte, pero a la vez lleno de aquella sutileza que lo hace único.

-Esta ocasión se celebra con el festival de Tanabata. En estos días es una vieja costumbre el colgar en las ramas de bambú, hojas largas de papel (tanzaku, generalmente usado para escribir los poemas) en los que se escriben deseos. El principal sector comercial de Maebashi es decorado con dos mil de esas ramas y otros elaborados adornos durante la ocasión. Te imaginas Hyde, cuando lleguemos arriba cada uno podrá escribir su propio deseo.

Hyde sonrió, todo era perfecto, el lugar, el momento, Gackt, era él, era él quien podía transformar un fin de semana cualquiera en un momento único. A veces Hyde se preguntaba si realmente merecía todo ese amor, si algún día sería capaz de vivirlo plenamente y alejar los fantasmas del pasado.

Subieron hasta el final de la escalera, donde se encontraron con un templo hermoso. En el lugar había mucha gente y todos parecían felices, ansiosos escribían sus deseos y luego los colgaban para que así la magia de esta noche llena de amor los hiciera realidad.

Gackt y Hyde recorrieron el lugar y luego de detenerse y rezar frente al templo disfrutaron de la hermosa vista y buscaron algún lugar donde colocar sus deseos. Para esto se separaron, Gackt se quedó sentado sobre una roca y comenzó a redactar lo que deseaba simbólicamente para su futuro. Pensó en muchas cosas, pensó en sus sentimientos hacia Hyde y como estos habían cambiado a través del tiempo, esta reflexión le ayudó a distinguir la atracción, ese instinto de posesión que sentía en un comienzo y el verdadero amor que fue surgiendo luego en su corazón. Conocer a Hyde, comprender que no era ese pequeño ángel que había visto aquella noche, sino un hombre lleno de defectos y virtudes hizo que aprendiera a amarlo así, tal cual era.

Gackt observó a Hyde nuevamente tendido en la hierba boca abajo intentado redactar también su deseo y sintió que su corazón no podía contener ese inmenso cariño por él. Sabía que tal vez éste no sería un amor eterno como el de Vega y Altair, como un amor de leyenda, pero cada segundo que pasaba con Hyde le daba fuerza para enfrentar cualquier cosa que el destino preparara para ellos. Sabía también que tal vez ese papel, el papel que Hyde tenía frente a si, no contenía su nombre, sino el de Tetsuya, pero eso no era importante, porque su corazón ahora estaba seguro, seguro de cual era su único deseo en esta vida llena de oscuridad y maldad. Entonces escribió su deseo sobre el papel.

"Deseo con todas las fuerzas de mi alma, que pase lo que pase y sea como sea, mi amado Hyde logre algún día ser totalmente feliz"

Este sentimiento le reconforto plenamente, sí, su amor era al fin libre y desinteresado. Haría todo por lograr que Hyde supiera que era él y no Tetsuya la persona que quería cuidar de su frágil corazón. Ambos colgaron sus deseos en unas altas hojas de bambú en Maebashi bajo la luz de la luna, sus miradas se encontraron buscando cada uno una respuesta en los ojos de su compañero. La noche les envolvió, frente a frente en aquel lugar. Gackt comprendió que no se había equivocado, que todo ese juego en contra del destino que en ocasiones le había parecido demasiado cruel tenía sentido. Su mirada, su sonrisa, su abrazo lleno de necesidad, ese beso suave entre las sombras, eso era todo lo que podía desear...

FIN



Realmente no estoy segura de la opinión que tendrán de este capítulo, ya que tiene una estructura bastante particular, en general se separa en una serie de hechos aislados, pero que nos ayudan a comprender los sentimientos de los personajes. Espero que comprendan que Gackt ha ido cambiando a través de la historia, pienso que tal vez esto puede desagradarles, pero así es como ha ido fluyendo. Este capítulo es muy importante y clave para entender el próximo que será el ultimo de este fic, espero que les guste.

Gracias por leerlo y espero como siempre sus comentarios, escriban a mi mail (ladysegushi_emotions@yahoo.es), este es un capítulo bastante elaborado, espero que les guste aunque resultó bastante largo, besitos para todos y todas


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